1. Muchas de las prácticas espirituales de nuestros días son de carácter individual y hasta me atrevería a decir que individualistas.
Esto no es de extrañar, porque
vivimos en un tipo de sociedad de este estilo, amén de materialista y
egocéntrico. El movimiento "New Age" pese a haber promovido
positivamente un interés creciente por las cuestiones espirituales, por el esoterismo
y por la interioridad, va marcado mucho por este modelo social de corte más individualista
(libros, revistas y artículos, audios, DVD´s, etc., que se encuentran
principalmente en Internet o que pueden ser encomendados, entre otros, por Amazon
y que son consumidos al gusto del cliente).
Hay aquí el peligro de hacerse
una "religion à la carte", donde cada uno/a se hace su propio
"cóctel" espiritual, particular, según sus gustos personales (un poco
de transmigración o reencarnacionismo, una pitada de eones gnósticos, un poco
de cristianismo no institucional y hermético, mezclado con algunos aspectos del
hinduismo como la cosmología védica y un poco - no mucho!- de hatha yoga, del
budismo sincrético, de mindfulness soft, etc., y todo ello que promueva
simplemente un bienestar corporal y mental, sin más cuestiones
transcendentes).
Es algo que no debe
comprometer mucho la vida de cada uno. Parece más bien un consumismo
espiritual que otra cosa. Por eso, si lo positivo del "New Age"
ha sido hacer una crítica a una religión oficial vacía, burocrática,
institucional y de meras apariencias, y
de permitir el camino hacia lo esotérico-interior, frente a lo meramente
exotérico-exterior, el peligro es poder caer en el defecto contrario, en un
exceso de individualismo descomprometedor y de eso-turismo (turismo
esotérico).
Nada, o casi nada, de una
búsqueda que implique toda nuestra vida, que trabaje por el decrecimiento del
ego, o de una solidaridad con las y los que más sufren o con l@s pobres. Todo
ello por apuntar al auto-centramiento, a la auto-referencialidad.
2. En nuestro CEHL siempre
hemos estado pendientes de intentar
construir una Comunidad Holística Espiritual. Es una labor comunitaria,
no individualista. Esto significa la idea práctica de caminar junt@s, de crecer
junt@s. Saber y experiencia importan mucho aquí. Es realmente una “plusvalía
espiritual” poder vivir en Comunidad espiritual. Sin embargo, como CEHL, no
vivimos en una misma Comunidad, bajo el mismo techo. Cada un@ tiene su propia
familia, amig@s, trabajo, comunidad
religiosa...
3. Cuáles son los valores
de lo comunitario? Veamos algunos:
- Suma y hasta multiplica la experiencia personal (“va más allá”).
- Nos permite vivir en fraternidad/sororidad, en comunión entre nosotr@s.
- Es un
espacio/tiempo de entreayuda y apoyo mutuo.
- Es también un espacio/tiempo privilegiados de solidaridad con otros y otras (Justicia, Paz y Ecología).
- Permite la práctica del contraste y del contradictorio con respecto a las ideas y prácticas de l@s demás del grupo.
- Permite multiplicar el “eco” de la meditación y de la “Metta Bhavana” universal.
- Nos impulsa a tornarnos más holistas y planetarios/as (partiendo de lo ibérico), algo que, por lo demás, tenemos que fomentar todavía más.
- Nos ayuda a superar el individualismo y aislacionismo (= “la mala soledad”).
- Nos permite conocernos mejor a nosotras y nosotros mismos.
4. La libertad personal
Con todo, también lo
comunitario entraña algún peligro de exageración: el de no respetar el
individuo y su libertad (esto es el “mal colectivismo”).
La libertad personal significa
que cada uno/a tiene su propio caminar, ritmo e intensidad (“Caminhada”, en
Brasil). Lo comunitario no quita lo personal. Lo comunitario no se
confunde con el “rebañismo”. Cada uno de nosotros y nosotras debe ver, sentir y
experimentar las cosas por sí mism@. Los Maestros/as nos muestran el Camino,
son unos postes de dirección, pero no andan o hacen el camino por nosotras y
nosotros mismos. Pero el peligro de lo personal, si es exagerado, es el individualismo,
que supone la des-integración de la Comunidad y lo comunitario, de los lazos
sociales y la interdependencia. Una falta de compromiso comunitario. Que el
“yo” sustituya al “nosotros/as”.
Para eso está la tarea de
“vestir la camiseta”. Tener un entusiasmo que no raye en el fanatismo. Que
conserve la claridad de ideas y de prácticas, pero siempre con devoción por la
Vida (recordar lo que San Francisco escribía a Santo Antonio, con lo de enseñar
Teología, pero sin perder la oración y la devoción). Por lo tanto, debemos
conjugar ambas polaridades: el yin, de la Comunidad, y el yang,
de lo personal.
Sin duda, todo esto
necesitaría un mayor y más profundo desarrollo en ambos CEHL´s ibéricos, a
nivel interno y entre ellos.
5. Entretanto, reflexionemos
sobre el sentido de este texto:
"Preguntó un gurú a sus
discípulos si sabrían decir cuándo acababa la noche y empezaba el día.
Uno de ellos dijo: ´Cuando ves
un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo´.
´No´, dijo el gurú.
´Cuando miras un árbol a
distancia y puedes distinguir si es un mango o un anacardo´.
´Tampoco´, dijo el gurú.
´Está bien´, dijeron los
discípulos, ´dinos cuándo es´.
´Cuando miras a un hombre al
rostro y reconoces en él a tu hermano; cuando miras a la cara a una mujer y
reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, entonces, sea la hora
que sea, aún es de noche´"[1].
rui manuel grácio das neves
lisboa
29.09.20.
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